En ocasiones, seleccionar materiales únicamente por su costo inicial puede generar gastos adicionales con el paso del tiempo. La espuma no es la excepción. 1. Los materiales están sometidos a uso constante Asientos, colchones y colchonetas reciben presión todos los días. 2. Una mala elección puede provocar deformaciones tempranas Esto puede afectar tanto la comodidad como la apariencia. 3. La durabilidad también tiene valor Un material que mantiene mejor sus características reduce la necesidad de reemplazos frecuentes. 4. La calidad beneficia al producto terminado El desempeño de cada componente influye en el resultado final. 5. Pensar a largo plazo permite tomar mejores decisiones El precio es importante, pero no debería ser el único criterio. Elegir una espuma adecuada es invertir en el desempeño y duración de aquello que se está fabricando.